
TAPICES
Para Fritz Riedl, los tapices eran mucho más que textiles de diseño artístico: eran obras de arte independientes que debían equipararse a la pintura, el grabado y la escultura. Su objetivo era consolidar el tapiz como parte integral de las artes visuales. Se centró no solo en el material textil o la elaborada técnica de tejido, sino sobre todo en la expresión artística, la composición y el efecto en el espacio. Para él, el tapiz era como una segunda piel, que adornaba las habitaciones, les aportaba calidez y configuraba significativamente su atmósfera.

El símbolo de los tapices:
Por sugerencia de un marchante de arte, Fritz Riedl creó una marca personal para sus tejidos a partir de sus iniciales F y R, con el fin de identificar claramente su obra. Para las obras que creó posteriormente en México, añadió un elemento en forma de V a la marca, que, junto con los elementos del borde, forma una M de México.